A la hora de decorar las paredes de la habitación infantil muchas son las dudas que nos surgen. Colores, texturas o incluso la incorporación de algún detalle en vinilo. No obstante, uno de los principales dilemas es si se apuesta por pintura o por papel pintado. Para poder escoger bien entre ambas opciones, lo mejor es conocerlas un poco más. Intentar ver cuáles son las ventajas de cada una, para decantarnos por aquella solución que nos convenga más.

Apostar por la pintura en la habitación infantil

La pintura, como material, tiene muchísimas ventajas que pueden venirnos bien a la hora de decorar las paredes de una habitación infantil. Para empezar, la pintura es fácil de aplicar. Si la comparamos con la colocación de un papel pintado, la pintura es mucho más sencilla de trabajar. Además, es más económica. Ahora bien, es importante dar varias manos de pintura (sobre todo si se trata de color) para que el resultado sea óptimo.

Otra de las ventajas de la pintura es que es muy fácil de cambiar cuando te canses del color.  El papel pintado no sólo es más complicado en su colocación, también a la hora de quitarlo. Pintar sólo es pintar. Tan sólo tendrás que cubrir el color anterior con una base blanca y pintar nuevamente con el tono que más te guste.

La pintura es perfecta para estancias más pequeñas. La pintura lisa puede ser estupenda en las habitaciones más pequeñas. Recordad que los estampados (más propios del papel pintado) pueden empequeñecer las estancias. Así, si la habitación de tu hijo es muy pequeña, es mucho mejor pintarla en un color liso. A poder ser, en colores claros como el blanco. Si prefieres un poco de dinamismo, puedes usar técnicas como el halfpainted, o lo que es lo mismo, pintar la pared hasta la mitad de su altura en un color y el resto en otro.

Cuando se trata de la decoración en estancias para niños, hay que mirar mucho los componentes de todo lo que incluimos. Las pinturas Eco son bienvenidas en este sentido. Basta con mirar las etiquetas para poder ver si usan una composición ecológica libre de productos tóxicos.

Por último, y no por ello menos importante, hay pinturas que pueden dar un giro a la habitación infantil. Puedes, por ejemplo, dejar todas las paredes en blanco y reservar una para aplicar color. Quizá usar pintura pizarra para fomentar la vena artista de tu peque.

Apostar por el papel pintado en la habitación infantil

La pintura tiene muchas ventajas, sí. No obstante, el papel pintado tampoco se queda atrás. Para empezar, es un material que permite una gran variedad de estilos. Papeles hay para todos los gustos. Hay papeles pintados lisos, papeles pintados con decoración geométrica o incluso papeles infantiles con dibujos alegres.

Existen versiones lavables que son de lo más recomendables para las habitaciones de los niños. Esto siempre viene bien, que ya sabemos que los peques, muchas veces, se pasan de artistas.

Una de las ventajas frente a la pintura, es que los papeles pintados crean modelos y estampados que con la pintura es bastante complicado reproducir. La reproducción de imagen de un papel pintado es inigualable, por lo que da un toque diferente y único a las habitaciones.

El papel es más complicado en su colocación que la pintura. No obstante hay que decir que hay modelos más sencillos que otros. Existen los modelos adhesivos que son súper sencillos de colocar y quitar. Siguen siendo un poco más caros que la pintura, pero hace que su colocación no sea un quebradero de cabeza.

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